Lunes, 07 de septiembre de 2009
Al llegar al museo de Cádiz, en la Plaza de Mina, en el frontispicio, se yergue una estatua de Hércules, digamos, la insignia de Cádiz.
hercules aparrado

Pero este Hércules, a poco que uno se fije, es moderno, relajado, le falta la barra del bar para que la pose sea más creíble. Y para más inri, una hoja de parra, o algo así, nos indica que este Hércules comió el fruto del árbol del conocimiento y fue expulsado del paraíso por Dios. O sea, que el que lo esculpió le hizo brotar un vegetal plano donde debían ir los atributos masculinos. Reflejó, pues, la cultura judeo cristiana, púdica, con sentimiento de culpabilidad ante lo natural,... y sobre todo vulgar y aborregada, porque Hércules, nunca habría sido expulsado de ningún sitio por ningún dios. Y porque Hércules, era clás¡co y no tenía que comer del árbol del conocimiento para darse cuenta de que estaba desnudo. Lo que no impidió a su pueblo llegar a cotas de arte y democracia nunca más alcanzadas.

hércules auténtico

Este es un Hércules del siglo VII antes de Cristo encontrado en las proximidades del antiguo templo de Hércules (Sancti Petri). Templo destruido por los árabes, en el siglo XIII después de Cristo, por si alguien creía que los musulmanes eran mejores que los judeocristianos.
Este Hércules tiene menos clembuterol, es más normalito de músculos. Pero es un humano que no se avergüenza de su cuerpo. Podemos decir que nació sin culpa, sin complejos, libre de purgatorio e infierno, noble capaz de todas las empresas. El hombre que no necesita ser el superhombre de Nietzsche, porque tuvo la suerte de nacer antes de que la religión de los esclavos enterrara al ser humano.

Tags: museo cádiz, hercules, sancti petri, fenicios, judeocristiano, clasicismo

Publicado por merops_apiaster @ 22:53  | divagaciones
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