Viernes, 03 de abril de 2009

Son tres las funciones de un estado moderno. La función de policía, o control de la legalidad. Servicio, o facilitar la vida de los ciudadanos. Y fomento, que impulsa la actividad en todos los ámbitos.
España se quedó en la de policía. Eso de poner multas es el éxtasis de toda esta patulea que nos gobierna. Ahora, pide un plan de urbanismo, que es lo mínimo, un "algo" a lo que atenerse, un proyecto de futuro inmediato donde realizar tu vida en tu chalet, donde se da cita el servicio y el fomento. Y catapún. Multa, pleito, derribo, y alos 200 años, un plan de urbanismo.
Reconozco que estoy defraudado. No me ha defraudado el conjunto de carcas que copan la Justicia, de los que no se puede esperar nada útil. Me defrauda la sangre nueva de la sociedad que no llega a bombear nada. A los políticos, de izquierda y derecha que se ponen a chupar del bote, a endeudar las arcas públicas en despilfarro, y que son incapaces de construir nada.
¿Qué se puede esperar de un político, que antes de ser político era un vago?


Tags: pais este

Publicado por merops_apiaster @ 15:00  | divagaciones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios