S?bado, 21 de febrero de 2009
El paro es algo complicado de entender, tal vez porque sea relativo, y algo ficticio. Realmente es un mal reparto de recursos.
Por ejemplo, vemos a los gorrillas oficiales de ayuntamientos como Cádiz o Chiclana. Chavales aptos para trabajar en cualquier sitio dedicados a multar a los coches que no hayan pagado por aparcar en zona azul. ¿Se puede considerar que esa persona está trabajando? ¿O le estoy pagando directamente el paro cuando pago la zona azul? ¿Me cobrarían la zona azul si ese tío se buscara las habichuelas como todo el mundo -los que crean riqueza-?
¿Y los inmigrantes sin papeles que están vendiendo gafas de sol, paraguas y bolsos por la via pública? ¿Son trabajadores? Resulta curioso que en la sierra se estén cayendo las aceitunas porque nadie quiere ir a recogerlas y haya gente que no superaría el test de la ley de vagos y maleantes. Aunque en este caso los vagos y maleantes sean los políticos incapaces de flexibilizar la contratación.
¿Y los políticos? Alcaldes, concejales liberados, diputados de diputación, consejeros, contratistas y subcontratistas de empresas interpuestas entre la administración y la obra. Toda esa caterva de vagos y malandrines. ¿Dónde se computan? No se computan en las filas del paro, porque trabajar no está en su mente, pero para una economía con recursos limitados, chupan como sanguijuelas.
Piensen ustedes, que en paises desarrollados como Francia, con una capacidad productiva cien veces superior a la española, los alcaldes de pueblos pequeños como pudiera ser Barbate, no cobran, siguen en su trabajo y se ocupan de los asuntos públicos simultáneamente.
Aquí en Barbate, por ejemplo, el alcalde se ha puesto un sueldo de 3.500 € al mes, y los concejales liberados andan por 2.500 cada uno. Podemos decir que la rotonda-fuente, que es lo único que ha hecho este ser en los dos años de su mandato, nos ha salido a precio de oro.
España es un pais muy rico, lo único que hay que hacer es desenmarañar estos puntos negros de la sociedad con una buena podadora. Así el dinero fluirá a los lugares adonde realmente hace falta...OBRAS, SERVICIOS Y PRESTACIONES. Porque Barbate es un ejemplo de sociedad keynesiana de lujo. Keynes dijo que había que evitar el paro, que había que mover el dinero aunque fuera contratando a gente para hacer zanjas y luego taparlas. Aquí movieron el dinero colocando a funcionarios, pero el funcionario no quería pala, sino ordenador para jugar al solitario, y luego aire acondicionado a 22º, y luego calefacción a 28º, y luego coche para ver como va "er medio ambiente en er mundo exterió". ¿Pero esto quién lo aguanta?

Tags: desempleo, barbate, paro, alcalde, economía, vagos, keynes

Publicado por merops_apiaster @ 8:42  | divagaciones
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