Viernes, 05 de septiembre de 2008
http://www.rtve.es/noticias/20080903/garmendia-podemos-permitir-tener-ninguna-universidad-entre-las-100-mejores-europa/149487.shtml

Dice la ministra de ciencia e innovación que no podemos permitirnos no tener una universidad entre las 100 mejores de Europa.
Y presenta un plan jugoso lleno de millones de euros llamado "la excelencia".
En mi pueblo nadie acaba la escuela sabiendo inglés. Incluso habría que desenseñarle la pronunciación adquirida en el cole para que pudiera reiniciarse.
Yo acabé mi cole, mi instituto, fui a la universidad, vi profesores borrachos -bueno, solo uno-, tartamudos -un par de ellos-, siesos -montones-, los que dictaban los apuntes como en el instituto -uf, hasta la presidenta del constitucional caía en esta triste práctica cuando daba clase de derecho del trabajo en la Complutense-, los que suspendían al 90 % para aparentar que sabían -en náutica en Cádiz estuvo uno medrando durante una generación- y crear el síndrome de estocolmo entre los alumnos, el que daba aprobado general porque se iba a una universidad de Madrid -unos pocos-, vi los temarios a medio acabar por culpa de la cantidad de días festivos -llegué a temer los carnavales y la semana santa-, las prácticas rutinarias, la investigación un eufemismo -lleva una bolita de propóleo a la facultad de farmacia, a ver lo que les inspira-, y no mientes nada que se salga del camino trillado, la repulsa a lo que venga de la calle -menciona la palabra juzgado en la cátedra de derecho procesal- y suponga abrir el hermetismo de una universidad obsoleta. Vi, por seguir sin orden de importancia, que había que empollarse tochos y tochos de libros, y que a la gente se le fundía el cerebro, y aprobaba de memorión, pero que salían zumbados, algunos se tenían que ir, rebotados, a derecho, tal vez acabaran de funcionario de prisiones.
Y cuando salen de la universidad los arquitectos hacen unas cajas de zapatos horribles, en vez de casitas en armonía con el entorno. Y que los farmacéuticos que trabajen por cuenta ajena tienen un sueldo de 1200 € mensuales, según convenio, y ...stop.

Conclusión:

1.- Tenemos una base educativa bajísima.
2.- Unos catedráticos que se columpian abusando de la libertad de cátedra. Sin que los alumnos puedan exigir calidad y respeto.
3.- Una falta de motivación absoluta que provoca el efecto noria. Cada profe-burro se amarra a la noria, cobra a fin de mes y a pasar el tiempo.

No es un problema de millones de euros.
Hay que empezar desde la guardería.

En fin Cristina, mucha suerte.

Tags: garmendia, universidad, millones, excelencia

Publicado por merops_apiaster @ 22:31  | divagaciones
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